Servicios de cirugía robótica

Cistectomía robótica

La cistectomía radical es la técnica de elección para el tratamiento del tumor infiltrante de vejiga urinaria. Consiste en la extirpación de la vejiga urinaria, próstata y ganglios cercanos a dicha zona. Posteriormente, se usa un fragmento de intestino delgado (íleon) para conectar los uréteres o bien exteriorizarlo a la piel del abdómen, con lo cual se necesita bolsa externa de orina de forma permanente (Bricker) o bien, construir una nueva vejiga (neovejiga ileal) y conectarlo a la uretra (con lo cual no necesitaría bolsa externa y el paciente orina por el conducto urinario normal ).

La cirugía se puede realizar con cirugía abierta tradicional o bien con cirugía mínimamente invasiva (laparoscopia y robótica).

La cirugía robótica es hoy la cirugía más precisa para este tipo de tumores por aportar la ultima tecnología en el campo de la cirugía mínimamente invasiva.

Estos resultados positivos se logran debido a una mejor visualización y a un aumento en la precisión que brinda el robot da Vinci en comparación con la cirugía laparoscópica y abierta tradicional.

Dado que el postoperatorio de la cistectomía es largo y tedioso, toda técnica que minimice dicho postoperatorio es siempre positivo para la recuperación temprana del paciente, como en el caso de la robótica donde, al realizar todo el procedimiento (cerrado), sin necesidad de abrir la cavidad abdominal, la recuperación intestinal es más precoz y las fugas urinarias se minimizan con lo cual la estancia hospitalaria se reduce así como la incorporación a su vida cotidiana.

Nefrectomía radical robótica

La nefrectomía radical es el tratamiento de elección del cáncer de riñón. Consiste en la extirpación del riñón afecto y en ocasiones de la glándula suprarrenal que está pegada al polo superior del riñón.

La cirugía laparoscópica y robótica es hoy la cirugía más común para el tratamiento de cáncer de riñón. A diferencia de la cirugía tradicional abierta, al no realizar grandes incisiones en la piel, se reducen los efectos secundarios que de ella se derivaban así como una hospitalización breve y retorno precoz a la vida laboral y cotidiana.

En cuanto a la cirugía robótica, además, tiene mejoras respecto a la cirugía laparoscópica en que tiene una visualización mejorada con imágenes de alta definición (1080p, aumento de 10x y visión 3D) además del escalado de los movimientos con filtro del temblor que elimina cualquier pequeño movimiento incontrolable en las manos del cirujano.

Nefrectomía parcial robótica

La nefrectomía parcial es el tratamiento de elección del cáncer de riñón de pequeño tamaño y situado en zonas accesibles y externas del riñón, sin que afecte a la parte más interna del mismo. Consiste en la extirpación del tumor renal con un margen de seguridad alrededor del mismo.

La cirugía laparoscópica y robótica es hoy la cirugía más común para el tratamiento en estos casos con alto grado de precisión y minimizando las complicaciones tanto intra como post-operatorias. A diferencia de la cirugía tradicional abierta, al no realizar grandes incisiones en la piel, se reducen los efectos secundarios que de ella se derivaban así como una hospitalización breve y retorno precoz a la vida laboral y cotidiana.

En cuanto a la cirugía robótica, además, tiene mejoras respecto a la cirugía laparoscópica en que tiene una visualización mejorada con imágenes de alta definición (1080p, aumento de 10x y visión 3D) además del escalado de los movimientos con filtro del temblor que elimina cualquier pequeño movimiento incontrolable en las manos del cirujano.

Prostatectomía radical

La prostatectomía radical es el tratamiento de elección para el cáncer de próstata. Consiste en la extirpación completa de la próstata y vesículas seminales, y en algunos casos seleccionados, los ganglios cercanos a la próstata.

La cirugía se puede realizar con cirugía abierta tradicional o bien con cirugía mínimamente invasiva (laparoscopia y robótica).

La cirugía robótica es hoy la cirugía más común para el tratamiento de cáncer de próstata y representa un porcentaje mayor que el 85% de todas las prostatectomías radicales en los Estados Unidos. El procedimiento se ha realizado durante más de una década y se han documentado resultados positivos en numerosas publicaciones. Estos resultados se logran debido a una mejor visualización y a un aumento en la precisión que brinda el robot da Vinci en comparación con la cirugía laparoscópica y abierta tradicional.

Los beneficios de la prostatectomía robótica incluyen:

  • Visualización mejorada con imágenes de alta definición mejoradas (1080p) y aumento de 10x y visión 3D.
  • El escalado de los movimientos con filtro del temblor que elimina cualquier pequeño movimiento incontrolable en las manos del cirujano.
  • Incisiones en miniatura y enfoque laparoscópico que brinda la posibilidad de un período de hospitalización más breve y retorno más rápido a la actividad normal.
  • Riesgo reducido de incontinencia e impotencia.
  • Menor pérdida de sangre y necesidad de transfusión.
  • Dolor reducido (la mayoría de los pacientes no necesitan medicamentos para el dolor después de ser dados de alta).
Suprarrenalectomía robótica

Consiste en la extirpación de una o ambas glándulas suprarrenales por vía laparoscópica asistida por robot (robótica). Estas glándulas son parte del sistema endocrino y están localizadas justo encima de los riñones.

La suprarrenalectomía laparoscópica se ha convertido en la técnica estándar para el tratamiento de la patología quirúrgica adrenal y ha reemplazado en casi todos los casos al abordaje abierto transperitoneal o por lumbotomía; demostrando las ventajas y la superioridad en cuanto a menor pérdida sanguínea intraoperatoria, menor requerimiento analgésico y menos complicaciones postoperatorias con un tiempo de ingreso más corto y una rápida recuperación.

El abordaje robótico permite adicionalmente una visión estereoscópica con tres dimensiones e imagen de alta definición. Se realiza mediante 3 ó 4 incisiones pequeñas (< 1 cm) en el abdomen que nos permiten introducir el laparoscopio (cámara) y los instrumentos (tijeras y pinzas) a través de unos puertos que se llaman trócares. El abdomen se llena de dióxido de carbono para la creación de un espacio de trabajo más amplio durante la cirugía y que al finalizar se evacúa.

Exéresis de masas retroperitoneales y linfadenectomía retroperitoneal

Las indicaciones para realizar una exéresis de masas retroperitoneales y linfadenectomía retroperitoneal están asociadas normalmente al diagnóstico de cáncer de tésticulo como procedimientos de estadiaje y terapéuticos, en ocasiones post-quimioterapia.

En general, la linfadenectomía retroperitoneal laparoscópica asistida por robot ofrece mayores ventajas en términos de seguridad (control de grandes vasos sanguíneos) y eficacia oncológica, comparada con el abordaje laparoscópico clásico, ya que la calidad de visión es mayor al igual que los rangos de movimiento que facilitan una disección segura y meticulosa, siguiendo los principios oncológicos aceptados.

Pieloplastia robótica

Esta cirugía llamada pieloplastia, elimina la obstrucción del sistema urinario en la unión entre la pelvis renal y el uréter, llamada unión pielo-ureteral. Tras ello, se vuelve a conectar la parte sana de la pelvis del riñón con la parte sana del uréter.

La cirugía daVinci utiliza tecnología de vanguardia para practicar una intervención más precisa que la que se logra con la cirugía convencional. Ofrece varios beneficios potenciales con respecto a la cirugía abierta convencional, entre los que se incluyen:

  • Considerablemente menos dolor.
  • Menos pérdida de sangre.
  • Menos transfusiones.
  • Menos riesgo de infección.
  • Menos cicatrices.
  • Hospitalización más breve.
  • Recuperación en menos tiempo.
  • Mejores resultados clínicos en muchos casos.

La Cirugía daVinci incorpora las mejores técnicas de cirugía abierta y las aplica a un método mínimamente invasivo asistido por robot.

Nefroureterectomia Laparoscópica

Es un procedimiento mínimamente invasivo para extirpar el riñon y el uréter con un rodete de vejiga que ha ganado un espacio sustituyendo al abordaje abierto. Está indicado en el tratamiento de pacientes con tumor urotelial del tracto urinario superior.

El abordaje laparoscópico permite una menor estancia hospitalaria con una mayor recuperación, menor requerimiento analgésico postoperatorio, retorno más rápido a la actividad normal/vida laboral y mejores resultados estéticos/cosméticos.

Usualmente se realiza la desinserción del uréter por vía endoscópica mediante resección transuretral. El defecto vesical se controla con la permanencia de una sonda vesical aproximadamente por una semana.