Tubos de analítica para detectar la hematuria

¿Qué es la hematuria?

Se define hematuria como la aparición de sangre en la orina (presencia de más de tres glóbulos rojos por campo en el análisis microscópico del sedimento urinario). La orina con hematuria puede ser:

  • De color normal (hematuria microscópica).
  • Que adopte una tonalidad sanguinolenta (hematuria “en agua de lavar carne”).
  • Que la orina sea de color rojo (hematuria macroscópica).

La sangre procedente de la menstruación, el ejercicio previo intenso o la fiebre pueden dar lugar a diagnósticos erróneos de hematuria, por lo que, para confirmar el diagnóstico, son necesarias dos determinaciones del sedimento urinario.

Tipos de hematuria

1. Según el momento de aparición:
  • Inicial: El sangrado se observa al principio del chorro miccional y después se aclara la orina espontáneamente. Sugiere origen uretral o prostático.
  • Terminal: Si se recoge al final de la micción, a veces incluso como un goteo sanguinolento justo después de acabar la micción, sugiere origen cercano al cuello vesical.
  • Total: Si se presenta a lo largo de toda la micción se denomina total. Puede proceder del riñón, del tracto superior o de la vejiga.
2. Según la cantidad de hematíes por campo:
  • Microscópica: La emisión de hematíes por campo es inferior a 100 y la orina no cambia de color.
  • Macroscópica: A partir de 100 hematíes por campo la sangre se hace visible en la orina. 1 ml de sangre en 1 litro de orina hace que ésta adopte un color rojizo.
3. Según la duración:
  • Transitoria: Puede producirse por ejercicio intenso, fiebre, actividad sexual o traumatismos. El diagnóstico es por exclusión. En los pacientes menores de 50 años una segunda tira reactiva negativa en orina supone una hematuria transitoria y es suficiente para excluir causas graves, salvo que el paciente presente factores de riesgo de cálculos renales o cáncer de vejiga.
  • Permanente: Las restantes.

Diagnóstico

Lo primero que hay que confirmar es que verdaderamente se trata de hematuria (diagnóstico diferencial con coluria, bilirrubina en orina, toma de medicamentos o determinados alimentos, etc.).

Hay que investigar también la duración e intensidad, así como la presencia o no de coágulos y dolor acompañante.

Pruebas complementarias iniciales:
  • Orina elemental: Si es detectada por tira reactiva en orina debe confirmarse por análisis. microscópico.
  • Sedimento de orina: El examen microscópico del sedimento urinario puede, por sí solo, sugerir el origen de la hematuria. La presencia de hematíes y leucocitos hace necesario un cultivo de orina.
  • Cultivo de orina.
  • Analítica básica.
  • Radiología simple de abdomen: Identifica la existencia de cálculos radiopacos y aporta información sobre la forma y el contorno de los riñones.
  • Ecografía: Es una prueba no invasiva y útil para descartar masas renales, poliquistosis, litiasis, lesiones vesicales. Asociada a Doppler detecta patología vascular, malformaciones renales, hidronefrosis, etc.
Pruebas complementarias posteriores:
  • Citología de orina: Tiene una especificidad del 95 al 99% y una sensibilidad del 66-79% para tumores de la via urinaria.
  • Estudios seroinmunológicos: Ayudan a descartar causa sistémica en la hematuria glomerular.
  • Cistoscopia: Permite la visualización directa y la toma de muestra para biopsia en el cáncer de vejiga.
  • Tomografía computarizada: Identifica los contornos de la lesión y la extensión de la lesión.

En todos los casos de hematuria, independientemente de la intensidad, Se debe consultar a un especialista de forma preferente.