Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

A continuación mostramos una serie de preguntas con sus respectivas respuestas, las cuales servirán de orientación ante posibles problemas urológicos.

En caso de no encontrar la respuesta satisfactoria o bien que no haya sido incluida, puede ponerse en contacto con nosotros a través de nuestro formulario de contacto o bien solicitar cita previa con nosotros. Estaremos encantados de atenderle.

¿Qué es la urología?

La urología es una especialidad médico-quirúrgica que se ocupa del estudio, diagnóstico y tratamiento de las problemas que afectan al aparato urinario, retroperitoneo, problemas de sexualidad de ambos sexos y al aparato reproductor masculino, sin límite de edad.

¿Qué enfermedades trata el urólogo?

Como describimos previamente, la urología se ocupa de todos los problemas que afectan al aparato urinario, retroperitoneo, problemas de sexualidad de ambos sexos y al aparato reproductor masculino. Por tanto el urólogo se encarga de diagnosticar y tratar las enfermedades que afectas a estos órganos.

Las más frecuentes son:

  • Cistitis, Pielonefritis, Prostatitis, Orquiepididimitis y demás infecciones del tracto urinario.
  • Litiasis renal, ureteral, vesical, cólico renoureteral…
  • Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) que es un crecimiento benigno de la próstata asociado a la edad.
  • Cancer de Próstata, Vejiga, Riñon, Ureter, Testículo, Pene, Suprarrenal…
  • Disfunción eréctil, Eyaculación precoz y demás problemas de salud sexual.
  • Incontiencia urinaria y prolapso de órganos pélvicos.
  • Cistopatías y síndrome de dolor pélvico crónico.
  • Fimosis y su tratamiento mediante la ciruncisión, vasectomías…
¿Qué es la cirugía mínimamente invasiva?

La cirugía mínimamente invasiva (MIS, por sus siglas en inglés) generalmente se realiza a través de pequeñas incisiones o puertos operatorios, en lugar de una sola gran incisión, lo que permite: períodos de recuperación más breves, menos complicaciones, menos costos de hospitalización y menos trauma para el paciente.

La laparoscopia es la alternativa mínimamente invasiva a la cirugía abierta convencional, en la que una pequeña cámara llamada laparoscopio es utilizada para ver dentro del abdomen. De esta forma, el laparoscopio transmite la imagen de los órganos internos a un monitor de televisión a través del cual el cirujano pueda guiarse para realizar diferentes procedimientos quirúrgicos. El laparoscopio magnifica la imagen varias veces respecto al tamaño real, permitiendo una mejor visión de los órganos abdominales.

La cirugía laparoscópica es mínimamente invasiva ya que solo se requieren 3 ó 4 pequeñas incisiones (orificios de 0,5 a 1 cm.) en lugar de una herida de 15 a 20 cm. Por estas pequeñas incisiones se introducen los instrumentos con los que se opera.
Los pacientes que se han sometido a estas intervenciones han tenido los mismos beneficios terapéuticos de la cirugía abierta convencional, pero con notablemente menos dolor postoperatorio, menos días de estancia en el hospital, una recuperación mas rápida y mejor resultado estético; Así como un «retorno» mas rápido a los hábitos dietéticos habituales y a la actividad normal.

La cirugía laparoscópica puede ser utilizada para la realización de los siguientes procedimientos:

Adrenalectomía, Nefrectomía radical por cáncer, Nefroureterectomía radical por cáncer, Nefrectomía simple, Nefrectomía parcial, Nefrectomía de donante vivo para transplante, Criocirugía del riñón, Resección de quistes del riñón, Nefropexia, Píeloplastia, Cirugía ureteral, Cirugía de la litiasis del uréter, Re-implante del uréter por reflujo, Prolapso vaginal, Linfadenectomía pélvica, Testículos no descendidos, Enterocistoplastia, Linfadenectomía retroperitoneal por cáncer de testículo, Prostatectomía radical por cáncer de próstata.

¿A que edad debería iniciar las revisiones con el urólogo?

A la mayoría de los hombres le crece la próstata a partir de los 45 años, esto hace que comprima la uretra haciendo difícil la micción. Además a partir de los 45-50 años sería conveniente iniciar el screening de Cáncer de Próstata, sobre todo si existen antecedentes familiares de esta enfermedad.

¿Por qué es necesario realizarse revisiones de la próstata?

El cáncer de próstata como todos los cánceres en sus etapas iníciales no dan síntomas, por ello debe de examinarse con  el examen físico (tacto rectal) y el Antígeno Prostático Específico (PSA) a partir de los 45-50 años, todos los años.

Si se descubre a tiempo y se da un tratamiento correcto tiene un 95% de probabilidades de curarse.

Tengo cáncer de próstata ¿Qué debo hacer?

El tratamiento del cáncer de próstata debe ser individualizado y depende de factores como la edad y el estado general del paciente, no siendo necesario en todos los pacientes.

Las opciones de tratamiento con intención curativa en caso de cáncer de próstata localizado son:

  • Cirugía (prostatectomía radical abierta, laparoscópica o robótica).
  • Radioterapia, la braquiterapia (radioterapia mediante implante de semillas radioactivas en la próstata).
  • Otros tratamientos como la crioterapia o terapia focal, todavía en estudio.

Cada opción de tratamiento tiene su indicación individualizada para cada paciente, la cual debe ser estudiada y decidida en la consulta del urólogo.

¿Qué debo hacer si tengo problemas para orinar?

Los hombres que tienen problemas prostáticos: se levantan muchas veces a orinar después de dormir, el chorro de orina pierde fuerza y grosor, el tiempo de vaciado se prolonga, le urge orinar, existe retardo para iniciar la micción, puede haber ardor y escape de orina.

Cuando uno presenta estos síntomas debe acudir al urólogo para realizar un estudio prostático y valorar el tratamiento a seguir.

¿Qué debo hacer si tengo incontinencia de orina?

La mayoría de las pérdidas involuntarias de orina en la mujer van asociadas a debilidad en el suelo pélvico (estructuras musculares y tendinosas que sostienen órganos tales como el útero y vejiga).

Existen 3 tipos de incontinencia urinaria:

  1. De Esfuerzo pura: consiste en perdidas de orina con la actividad física.
  2. De Urgencia pura: consiste en imperioso deseo de orinar que no nos permite llegar al aseo.
  3. Mixta: consiste en una asociación de las dos anteriores.

El tratamiento, una vez descartadas patologías de otro origen, va desde la rehabilitación de la musculatura pélvica con ejercicios específicos, tratamiento farmacológico, hasta la cirugía poco invasiva con materiales y técnicas de reciente aparición con excelentes resultados.

Es importante destacar que lo mejor es la prevención, por lo que la reeducación del piso pélvico es muy importante realizarla después del parto o  de cirugías de órganos pélvicos como la uterina.

¿Qué debo hacer si tengo sangre en la orina?

La presencia de sangre en la orina acompañado o no de síntomas, pueden estar alertándonos de patologías tales como: infecciones urinarias, litiasis u otras de más gravedad como tumores de vejiga o riñón.

La aparición de los signos ya comentados exige un estudio completo del aparato urinario en busca del origen de los mismos, aportando un tratamiento adecuado.

¿Qué debo hacer si tengo cistitis de repetición?

Las cistitis o infecciones de orina limitadas a la vejiga que se repiten con frecuencia, tienen importancia no solo por la afectación tan importante de la calidad de vida de la paciente, sino también por la posibilidad de verse afectados los riñones, con deterioro del estado general y daño de la función renal asociado.

Tras descartar alteraciones anatómicas y funcionales de la vejiga, el tratamiento antibiótico específico y adaptado al germen causante es lo adecuado. Si hay alteraciones anatómicas o en la posición de la vejiga que impidan el correcto vaciado de orina, su corrección quirúrgica es posible y suele hacerse necesario.

¿Qué debo hacer si noto que un testículo ha aumentado de tamaño?

Se debe acudir a la consulta del urólogo a la mayor brevedad posible, para realizar una historia clínica detallada, una exploración física minuciosa y valorar la realización de pruebas de imagen.

En la mayoría de los casos y cuando se asocia al dolor suele deberse a una infección, pero siempre es necesaria la valoración por parte del especialista para descartar la existencia de un tumor.