Litiasis urinaria

La litiasis urinaria es una enfermedad causada por la presencia de cálculos en el interior de los riñones o de las vías urinarias (uréteres, vejiga).

Estos cálculos pueden formarse por saturación de sales en la orina, o porque la orina carece de inhibidores naturales de este proceso.

Los síntomas son variables dependiendo del tamaño y de la localización de los cálculos en el aparato urinario. En muchas ocasiones son asintomáticas.

  • Cólico nefrítico: dolor lumbar que se irradia hacia la zona inguinal y/o genital, intermitente, asociado a síndrome vegetativo (nauseas, vómitos, sudoración). Se produce cuando el cálculo producido en el riñón se moviliza y obstruye la salida de orina. Si existe fiebre puede deberse a infección asociada y requiere valoración urgente.
  • Infecciones de orina: las litiasis pueden ser causa o consecuencia de infecciones urinarias de repetición
  • Hematuria (sangre en orina): Secundaria a la irritación producida por el cálculo en la vía urinaria.

Prevención

Como primera medida, existen varias normas dietéticas generales que pueden permitir un mejor control de la enfermedad litiásica, como el incremento en la ingesta de líquidos (2 litros de agua/día), dieta equilibrada no superior a 2.000 Kcal, con poca sal y limitar las proteínas animales. En algunos casos es importante tener en cuenta y corregir posibles excesos de aporte de calcio, fosfato, oxalato y purinas.

Diagnóstico

Las litiasis asintomáticas pueden diagnosticarse de forma incidental mediante una radiografía de abdomen simple y/o ecografía realizada por otros motivos.

Si producen sintomatología de cólico nefrítico, el diagnóstico es más evidente y hay que plantear un estudio inicial para valorar el número, tamaño y localización de la litiasis.

Tratamiento

La mayoría de los cálculos situados en el uréter se expulsan espontáneamente, dependiendo de su tamaño y localización. Si no se expulsan con tratamiento médico conservador, el urólogo le propondrá un tratamiento activo intervencionista (litotricia extracorpórea con ondas de choque, extracción endoscópica o litotricia endoscópica mediante ureterorrenoscopia).

En algunos casos seleccionados, el paciente puede precisar el drenaje y descompresión urgente del riñón mediante colocación de catéter doble J (desde la vejiga hasta el riñón) o nefrostomía percutánea (punción directa del riñón a través de la piel).