Pene con fimosis

¿Qué es la fimosis?

Se define la Fimosis como la incapacidad o dificultad fisiológica para retraer el prepucio.

En el momento del nacimiento existe una fimosis fisiológica. Durante los 3-4 primeros años de vida, a medida que el pene crece y ayudado por las erecciones intermitentes del mismo, el prepucio se vuelva completamente retráctil. Hacia el tercer año de vida el 90% de los prepucios son retráctiles.

En los niños de 4-5 años con fimosis e infecciones está indicado el tratamiento con corticoides tópicos. A partir de los 7-8 años si existe la persistencia de fimosis a pesar de tratamiento o existen infecciones de repetición debe indicarse la circuncisión.

A pesar de que en general, la fimosis es una patología de la infancia, se puede padecer a cualquier edad. Es frecuente que durante el inicio de las relaciones sexuales, la imposibilidad de retracción del prepucio puede dificultar las relaciones o incluso imposibilitarlas, siendo indicación para la realización de la circuncisión.

También puede aparecer de nuevo en la edad adulta, en general secundario a infecciones, degenerando el tejido prepucial (en condiciones normales elástico) en un tejido cicatricial que imposibilita la retracción prepucial. Los pacientes diabéticos son especialmente susceptibles de padecer esta entidad.

Por lo tanto, las causas fundamentales de fimosis serían:

  • Congénitas
  • Infecciosas/cicatriciales

El tratamiento de la fimosis en el adulto es fundamentalmente quirúrgico, mediante la Circuncisión, que consiste en la exégesis de la piel prepucial redundante dejando el glande permanente al descubierto.

Existen múltiples técnicas quirúrgicas descritas para la circuncisión, que se puede realizar bajo anestesia local o general. En niños, lo mas frecuentemente utilizado es la anestesia general, y en adultos la anestesia local.

Generalmente, una de las técnicas más utilizadas es la resección en manguito, que consisten en realizar 2 incisiónes circunferenciales. Una de ellas paralela al surco balanáoprepucial (justo por debajo del glande), a 0’5cm aprox. del mismo, seccionando el frenillo de manera independiente para realizar la posterior frenuloplastia (reconstrucción del frenillo). Y una segunda incisión, con el prepucio reducido (cubriendo el glande), siguiendo el relieve del surco balanoprepucial.

Posteriormente, se retrae de nuevo el prepucio y se reseca el manguito de piel que queda entre las dos incisiones circunferenciales.

Tras realizar una hemostasia cuidadosa, se unen los dos extremos con puntos sueltos de sutura reabsorbible.

En cuanto a los cuidados postoperatorios es importante destacar que el paciente intervenido puede realizar vida normal evitando la actividad física intensa y las relaciones sexuales. También se recomienda, en la medida de lo posible evitar las erecciones. Es importante el lavado y secado diario de la herida, en ocasiones se puede aplicar algún antiséptico que le recomiende su urólogo.